Hermandad de San José

viernes, 27 de abril de 2012

10 días, 10 años.

El año 2009 puede definirse como el de los grandes estrenos; uno de los sueños de los últimos años era poder ver a San José sobre un trono adecuado a la importancia de la talla y de su patrocinio y, ese sueño, se cumplía en 2009 con la llegada en carpintería del nuevo paso para el Bendito Patriarca. Fue un año duro, de trabajo intenso, pero con un premio importante, el Patrón ya tenía un paso apropiado que vino acompañado de otras muchas novedades y buenas noticias.


Junto al estreno del paso, el Patrón recibiría importantes presentes, como un manto bordado en oro sobre tisú dorado, nimbo, potencias y vara floreada repujadas en plata; el paso, además, estrenaba relicario en plata repujada basado en una de las custodias de nuestra parroquia y llamador de bronce con una rica simbología; pero también se recibían dos esperadas e históricas noticias, la vuelta de San José a la procesión del Corpus y la concesión de la Medalla de la Ciudad de San Fernando.


La procesión volvía a recibir el cariño de los fieles, especialmente tras la llegada a la calle y plaza de San José donde era, como de constumbre, recibido con una copiosa petalada de flores; todo transcuría con normalidad hasta que a la altura de la calle San Cristobal ocurría un desafortunado accidente que cambió el rumbo de la, hasta entonces, festiva procesión, la imagen de nuestro Patrón sufría la rotura de uno de los anclajes que lo fijaban a la peana y se movía inestáblemente a medida que el paso andaba. Desde entonces, nuestra cuadrilla de hermanos trabajó con una suavidad exquisita y, tras completar todo el recorrido previsto, devolvió a San José a la Iglesia sin ningún tipo de daño. Tras el 1de mayo, se subsanó el problema gracias a la intervención de nuestro hermano e Hijo Predilecto de San Fernando, Alfonso Berraquero, y la Hermandad tomó las medidas necesarias para que la imagen no sufriera percances de este tipo.


Hoy en día, aun nos estremecemos al pensar en este desafortunado incidente, pero, como todo en la vida, sirvió de experiencia de la que aprender y, gracias a San José, todo quedó en una mera anécdota en una tarde noche esplendorosa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario